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Cinco

Cinco actividades fundamentales para todos los hospitales

La Comisión australiana sobre seguridad y calidad en la asistencia sanitaria recomienda cinco actividades fundamentales, y otras cuatro adicionales, para la optimización del uso de antimicrobianos en los hospitales australianos, tal y como se detalla a continuación:

Cinco actividades fundamentales para todos los hospitales:

  1. Implementar unas recomendaciones clínicas consecuentes con las recomendaciones nacionales, y que tengan en cuenta los patrones microbiológicos y de susceptibilidad a antimicrobianos locales

  2. Establecer una restricción en el vademécum y los sistemas de autorización, que incluya una restricción de los antimicrobianos de amplio espectro o de última generación para los pacientes en los que su uso esté justificado desde el punto de vista clínico

  3. Revisar la prescripción de antimicrobianos con una intervención y comunicación directa a la persona encargada de la prescripción; esto debe incluir, al menos, a los pacientes en cuidados intensivos

  4. Supervisar el rendimiento de la prescripción de antimicrobianos mediante la recopilación y notificación de los datos de uso de la unidad o sala, la auditoría del uso de antimicrobianos y el uso de indicadores de la calidad de los medicamentos

  5. Verificar que el laboratorio de microbiología clínica utilica una notificación selectiva de los resultados de las pruebas de sensibilidad que sea coherente con las recomendaciones de tratamiento con antimicrobianos del hospital.

Las cuatro actividades de optimización del uso de antimicrobianos que se pueden considerar como deseables en función de las prioridades y recursos locales son:

  • Educación del personal encargado de la prescripción, los farmacéuticos y el personal de enfermería sobre la buena práctica de prescripción de antimicrobianos y la resistencia a antimicrobianos

  • Uso de intervenciones de análisis de diagnóstico inmediato que incluyan una racionalización o reducción del tratamiento, una optimización de la dosis o el cambio de la administración parenteral (i.v.) a oral

  • Uso de tecnología de la información, como la prescripción electrónica mediante sistemas de apoyo a la decisión clínica o sistemas de autorización en línea

  • Publicación anual de datos de sensibilidad a antimicrobianos específicas para cada centro.

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This article is from the free online course:

Optimización del uso de antimicrobianos: Gestión de la resistencia a los antimicrobianos

University of Dundee