Flechas multicolores apuntando hacia arriba

La mejora de la calidad en acción

Tal y como ha comentado el Dr. Robson, la alta tasa de acontecimientos adversos en los pacientes del hospital nos ha llevado a mejorar la práctica, reducir errores y entender los conatos de accidentes, así como otros factores como los costes judiciales, el aumento de la duración de las estancias y los riesgos.

En el área de la gestión de las infecciones, las intervenciones que incluyen productos sanitarios invasivos y el cumplimiento con las políticas locales para tanto el control de infecciones como la prescripción de antimicrobianos son un foco para la mejora de la calidad.

En la asistencia sanitaria se usan varias metodologías de mejora de la calidad; por ejemplo, el Modelo para la mejora, el LEAN o el Six Sigma, aunque todos ellos usan componentes similares.

El Modelo para la mejora proporciona una herramienta simple, aunque potente, para acelerar la mejora y se basa en tres preguntas fundamentales:

  1. ¿Qué intentamos conseguir? Un objetivo claro: ¿qué, cuánto, para cuándo?
  2. ¿Cómo sabremos que el cambio supone una mejora? Medición de procesos y resultados.
  3. ¿Qué cambios podemos realizar que supongan una mejora?
  4. ¿Qué queremos analizar? ¿Qué podemos aprender durante el proceso?

El modelo usa ciclos PDSA (planificar, hacer, estudiar y actuar) para analizar los cambios que pueden dar lugar a una mejora. Resulta útil considerar el PSDA como un proceso continuo, tal y como se muestra en este esquema:

El modelo para la mejora se muestra como un proceso circular con cuatro partes iguales, que representan las cuatro fases del ciclo PDSA (planificar, hacer, estudiar y actuar).  Planificar = objetivos, preguntas y predicciones, y quién, cuándo, cómo y dónde.  Hacer = llevar a cabo el plan, documentar los problemas y empezar el análisis de datos.  Estudiar = completar el análisis de datos, comparar con las predicciones y resumir.  Actuar = ¿Preparado para implementarlo? ¿Quieres intentar algo más? Siguiente ciclo

Si quieres aprender más sobre la metodología de mejora de la calidad en la asistencia sanitaria, te sugerimos que utilices los siguientes recursos como lectura adicional:

Institute for Healthcare Improvement

The Health Foundation

En la Semana 5 retomaremos las metodologías para la mejora de la calidad.

A continuación, sigamos pensando cómo se puede aplicar la medición de las mejoras de la calidad a la optimización del uso de antimicrobianos.

Podemos utilizar medidas de proceso, que son fáciles de recopilar, para ver si los pasos del sistema se están realizando tal y como se ha planificado.

  • ¿Está todo el personal clínico al corriente de las políticas locales sobre antibióticos? ¿pueden acceder a ellas en el lugar de atención?
  • ¿Reciben todos los pacientes el antibiótico correcto, tal y como se especifica en las políticas locales?

No obstante, las medidas de resultados, que miden el efecto de los cambios realizados en los pacientes, son más valiosas, aunque también más difíciles de recopilar.

  • Los antibióticos utilizados, ¿tratan de forma efectiva una infección específica? por ejemplo, la tasa de curación clínica, la mortalidad o la admisión en la UCI.

A continuación, aplicaremos la metodología de mejora de la calidad a la práctica clínica afectada en el escenario del brote.

Objetivo

A finales de octubre de 2015, todos los pacientes sometidos a cirugía urológica en el Hospital de Dunswood recibirán el antibiótico correcto para la profilaxis quirúrgica.

Mediciones

  1. Disponibilidad de las políticas sobre antibióticos en todos los quirófanos en los que se realizan cirugías urológicas.
  2. Los cirujanos, anestesistas y otro personal de quirófano están al corriente de las políticas sobre antibióticos y tienen acceso a ellas.
  3. Disponibilidad de reservas suficientes del antibiótico determinado por las políticas en todos los quirófanos utilizados para cirugía urológica.
  4. A los pacientes sometidos a cirugía urológica se les prescribe y administra el antibiótico determinado por las políticas en el momento oportuno antes del procedimiento.

Ten en cuenta que todas ellas son medidas de proceso. El índice de infecciones en el sitio quirúrgico en pacientes sometidos a cirugía urológica es un ejemplo de una medida de resultados a más largo plazo.

Análisis

  1. Mostrar y ubicar las políticas en todas las áreas quirúrgicas pertinentes y comprobar que siguen estando disponibles todos los días.
  2. Involucrar a todo el personal para asegurar que están al corriente de las políticas y conocen dónde encontrarlas en el quirófano: análisis de los métodos de comunicación, como correo electrónico, presencial, llamada telefónica o reuniones clínicas.
  3. El personal de quirófano comprueba la reserva de antibióticos de forma diaria/semanal o el personal de farmacia los repone de forma diaria/semanal.
  4. Auditoría de la prescripción de antibióticos y documentación de la administración en las fichas o notas de medicación del paciente. Analizar cada cambio con un miembro del personal inicialmente, para luego ampliar a varios, asegurando que cada cambio se analiza en todos los grupos de personal y en todos los quirófanos.

Es importante recordar que algunos análisis fallarán y no tendrán el resultado deseado, aunque sigue siendo un aprendizaje útil y ayuda a pensar en nuevos análisis para mejorar la práctica.

«No fallé mil veces; descubrí mil maneras de no hacer una bombilla.» (Thomas Edison)

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This article is from the free online course:

Optimización del uso de antimicrobianos: Gestión de la resistencia a los antimicrobianos

University of Dundee