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This content is taken from the BSAC & European Wound Management Association's online course, Uso racional de antibióticos en el tratamiento de heridas. Join the course to learn more.

Tratamiento de la infección en heridas

En este artículo, la profesora Karen Ousey habla sobre los principios implicados en el tratamiento de las infecciones de las heridas para garantizar una recuperación rápida.

Limpieza del lecho de la herida

Después de evaluar el lecho de la herida, es fundamental tratar el tejido (desbridamiento del tejido desvitalizado).

Para limpiar la herida, la opinión más extendida es que hay que irrigarla con solución salina normal a temperatura ambiente. La zona perilesional debe quedar protegida de cualquier agresión o daño.

Se debe evaluar el estado del paciente y de la herida antes de elegir qué vendaje o apósito es más adecuado. Esto puede cambiar a lo largo de las distintas etapas del proceso de cicatrización o cuando la infección empieza a remitir.

Tratamiento de la infección en heridas

Las pautas para aplicar un apósito u otro se deben diseñar siguiendo los principios de la cicatrización de heridas en ambiente húmedo, utilizando para ello productos seleccionados con los que tratar los síntomas de la mejor manera posible, al tiempo que se facilita la cicatrización. Se debe crear un entorno óptimo para que la cicatrización sea lo más rápida posible.

Usa los antibióticos correctamente. Es muy importante tener en cuenta si la herida está infectada o no. Restringe el uso de antibióticos sistémicos para las ocasiones en que estén específicamente indicados.

Utiliza vendajes o apósitos que no provoquen sensibilización ni reacciones alérgicas.

Limpieza de heridas infectadas

Cuando debatimos sobre si usar sustancias antimicrobianas para limpiar heridas infectadas, nos referimos a desinfectantes, antisépticos y antibióticos. Los desinfectantes son sustancias recomendadas por los fabricantes para matar a los microrganismos, pero no son aptos para uso interno. Los antisépticos a veces se denominan también desinfectantes cutáneos. Tienen un efecto biocida (destructivo) sobre las bacterias, los hongos y los virus, dependiendo de qué tipo sean y de la concentración de la preparación. Estos antisépticos tópicos no son selectivos y pueden ser citotóxicos si no se aplican sobre la herida de forma controlada. Esto quiere decir que pueden matar las células cutáneas y tisulares implicadas en la cicatrización, lo que puede perjudicar el proceso. Muchos antisépticos clásicos, como el agua oxigenada, el hipoclorito de sodio o el Eusol (Edinburgh University Solution of Lime) ya no se recomiendan debido al alto riesgo de daño tisular asociado a su uso.

Hay una excepción para el tratamiento de las heridas: en los centros de países con pocos recursos, en los que los antisépticos actuales alternativos no siempre están disponibles. Sin embargo, en general la mayoría de las heridas no precisan de tratamiento con antimicrobianos para cicatrizar.

Las terapias antisépticas tópicas están recomendadas para prevenir infecciones en individuos que tienen un riesgo significativamente mayor de que se les infecten las heridas, para tratar infecciones localizadas y para el tratamiento local de heridas en caso de que una infección se haya propagado o sea sistémica.

La duración debe decidirse de forma individual, y según las evaluaciones regulares que se vayan haciendo de la herida. Muchos médicos recomiendan una duración de dos semanas con antisépticos; normalmente es tiempo suficiente para que ejerzan su actividad. Además, su uso se debería revisar transcurridas las dos semanas y el plan de tratamiento debe ajustarse como se estime adecuado.

También se pueden usar tensioactivos, que son sustancias que disminuyen la tensión superficial entre el lecho de la herida y el líquido. Por ello, fomentan la propagación del líquido por el lecho de la herida y facilitan la separación de tejido suelto o inviable. Comprueba qué productos están disponibles en tu área de trabajo y qué se recomienda usar allí.

Tratamiento de las infecciones de las heridas

La EWMA (2016) establece: «Aunque haya cambios sutiles en el paciente o en la herida que puedan ser indicios de infección, puede merecer la pena plantearse la opción de un tratamiento con antimicrobianos tópicos».

Otros aspectos que hay que tener en cuenta a la hora de elegir son los objetivos específicos del tratamiento de heridas y la capacidad de que el vendaje o apósito los satisfaga:

  • Frecuencia del cambio del vendaje o apósito
  • Tamaño de la herida
  • Tiempo propuesto de uso del producto

También es importante familiarizarse con las recomendaciones de uso del fabricante.

En la sección de Descargas, la tabla 1 resume cómo se puede optimizar la respuesta individual del hospedador, reducir la carga microbiana de la herida y fomentar medidas ambientales y generales de cuidado de heridas; la tabla 2 explica los intervalos de evaluación de heridas.

Analiza las tablas y reflexiona sobre cómo puedes incorporar a tu práctica clínica la información que contienen.

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Uso racional de antibióticos en el tratamiento de heridas

BSAC