Habla por ti mismo, habla por tu salud

¿Qué es normal?

Como nueva madre, incluso si ya tienes otras criaturas, es posible que presentes algunos síntomas físicos que no hayas sentidos nunca antes, o que sientas cambios emocionales a los que no estas acostumbrada. No obstante, también es posible que te sientas exactamente igual que antes de estar embarazada.

Una de las herramientas más importantes de empoderamiento que puedes tener como nueva madre es “saber qué es normal”. Esto engloba las etapas de desarrollo de tu criatura y a tu salud y experiencias físicas, mentales y emocionales durante el postparto.

Si algún cambio te hace sentir incómoda, te asusta o te inquieta, o incluso te sientes abrumada, es importante saber si estos síntomas son una parte normal de la vida después de tener una criatura o, por el contrario, son diferentes y requieren un mayor apoyo por parte de un/a profesional de salud, o un diagnóstico y tratamiento.

Para poder evaluar la situación tendrás que hablar con tu profesional de la salud de referencia. En función de dónde vivas, esta persona será tu matrona, tu enfermera o tu médico de familia.

¿Con quién debes hablar?

Averigua los recursos de salud disponibles en tu zona, en tu casa puedes elaborar un listado con los detalles necesarios para localizarlos.

En España, los servicios públicos de salud proporcionan atención a mujeres y a sus criaturas, desde el embarazo hasta el periodo postnatal. Este servicio está proporcionado generalmente por matronas, pero también, depende de la zona en la que vivas, pudiendo consultar con matronas, enfermeras, médicos de familia o obstetra-ginecólogos/as, dependiendo de los recursos disponibles cerca de tu domicilio. Normalmente la atención en el posparto que se presta en los servicios de salud es hasta las 6 semanas después del nacimiento de la criatura y normalmente se ofrece una revisión para la madre y la criatura al final del posparto. Durante los primeros días y semanas puedes tener atención en cualquier momento y suele ser la matrona la profesional que te va atender y además en determinadas áreas también se incluye la visita domiciliaria, especialmente en las altas precoces después del parto. Pregunta por los recursos disponibles que se te ofrecen para tener el apoyo necesario durante el posparto.

La visita o revisión a las 6 semanas también es una oportunidad para que puedas preguntar sobre cualquier cuestión en la que creas que puedes necesitar ayuda. El propósito de esta visita de revisión es comprobar tu estado de salud y el de tu bebé, pero las madres generalmente encuentran que la visita se centra sobre todo en la criatura y se presta poca atención a las necesidades o preocupaciones de las madres. Por eso es buena idea exponer las preguntas sobre tu salud al profesional que te atiende, antes de empezar con la revisión de la criatura. De esta forma te aseguras que tus preocupaciones no se olvidarán o se pospondrán al final de la consulta.

Aprovecha las diferentes visitas para preguntar sobre los aspectos que te preocupen de tu salud. Puede que en tu ciudad tengas centros públicos especializados en salud de la mujer o salud sexual y reproductiva esto puede ser otra oportunidad para consultar profesionales especialistas en salud de la mujer (matronas, obstetra-ginecólogos/as, psicólogos/as).

¿Cómo puedes empezar a hablar de ello?

Empezar una conversación puede resultar difícil, especialmente si tu profesional de la salud de referencia no te plantea ninguna pregunta sobre cuestiones íntimas, como por ejemplo sobre cómo van las relaciones sexuales, si tienes pérdidas de orina o pérdidas fecales, el suelo pélvico o tu salud mental. Es importante que estés preparada para empezar esta conversación.

Preparación

  • Puede ser de ayuda redactar una lista de las cosas de las que quieres hablar y que son importantes para ti. Puedes utilizar la lista descargable que encontrarás entre los recursos de estas sesiones titulada «Acudir a la matrona o a tu profesional de la salud de referencia», o puedes escribir tu propia lista y usarla como guía para mantener una conversación. Asegúrate de hablar de tu preocupación principal al principio para poder dedicarle suficiente tiempo.
    Puedes utilizar la lista que te proporcionamos o la que tu escribas para no olvidar nada, o puedes imprimirla y dársela a tu profesional de la salud de referencia al principio de la visita para que dirija la conversación siguiendo lo escrito.

  • Tener cierto conocimiento de qué es normal y qué no sobre una cuestión de salud puede servirte de apoyo si sientes que tu profesional de la salud de referencia no entiende tus inquietudes. Básate en la información de este curso y en la que puedas encontrar en fuentes fiables para saber qué es normal y qué no.

  • Podrías registrar y guardar información sobre tus síntomas, anotar cuándo empezaron, cómo te hacen sentir y cómo afectan a tu vida diaria. Puedes mostrárselo a tu profesional de la salud de referencia para ayudarle a entender tus síntomas, su gravedad y cómo impacten en tu vida.

  • Habla con alguien de confianza; hablar de algo difícil con alguien en quien confías puede ayudarte a poner orden a lo que quieres decir. Empieza diciendo las palabras en voz alta, primero a ti misma y después a tu pareja, un amigo o amiga o a un miembro de la familia en quien confíes; esto puede ayudarte a encontrar las palabras que necesitas para abrirte y hablar de ello con tu profesional de la salud.

  • Si crees que necesitas ayuda para acudir a tu visita, pídele a tu pareja o a un amigo o amiga que vaya contigo. Algunas madres prefieren ir con una amiga cercana porque no quieren hablar de ciertos aspectos físicos y emocionales delante de su pareja, y otras prefieren que su pareja sea quien las acompañe.

No importa lo incómodo que te parezca un tema; tu profesional de la salud de referencia lo habrá escuchado mil veces y siempre estará allí para mejorar tu experiencia posparto, así que ten esto en cuenta siempre que te sientas avergonzada o nerviosa.

Recuerda que para poder cuidar de tu criatura y de tu familia necesitas estar bien tú físicamente, emocionalmente y mentalmente.

¿He podido decir todo lo que quería decir?

Seguramente habrás sentido que has participado y te han escuchado en cada momento durante los cuidados que has tenido a lo largo del embarazo, el parto y el posparto. Sin embargo, si has sentido que no has sido escuchada, es importante que busques otro profesional para consultarle y asegurarte que se cubren tus necesidades. Otro profesional podría ser otra matrona, un/a obstetra un/a médico de familia o una enfermera

¿A dónde más puedo acudir para recibir ayuda?

Hay una gran variedad de opciones públicas o privadas donde puedes encontrar ayuda si necesitas atención relacionada con tu salud física o mental. En algunos centros existen profesionales de fisioterapia y otros profesionales (matronas, enfermeras, ginecólogos/as, psicólogos/as, psiquiatras) especializados en síntomas posparto. En algunos sitios puedes acudir directamente a estos profesionales, y en otros necesitaras consultar con el médico de familia para que te derive al servicio especializado.

Los servicios de atención en salud mental son diferentes dependiendo del lugar donde residas. En algunos centros cuentan con soporte psicológico especializado en atención a la salud sexual y reproductiva a los que puedes acudir directamente. En otros lugares existen servicios de salud mental que dan soporte a los centros de atención primaria. Es bueno que buques cuáles son los recursos que hay en tu zona y que averigües como se accede a ellos.

Dr Krysia Lynch, experta en salud maternal en AIMS Ireland. Dr Krysia Lynch

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This article is from the free online course:

La Salud de la Mujeres en el Postparto

Trinity College Dublin