La voz de la mujer: apoyo social

Después del nacimiento de tu hijo/a, gran parte de tu atención la dedicarás a ajustarte a tu nueva vida mientras sigues gestionando otras responsabilidades, como cuidar de tus otros hijos/as, realizar tareas domésticas o incluso volver al trabajo.

Tu propio bienestar físico y mental puede quedar rápidamente en un segundo plano al intentar llegar a todas las demás cosas «más importantes» que requieren tu atención. A veces las madres pueden sentirse culpables o incluso egoístas por dedicar tiempo a descansar, a relajarse o a hacer algo que disfruten, y muchas sienten que deberían dedicar todo su tiempo y energía a cuidar al bebé y a los demás.

Hablamos mucho con las mujeres del estudio MAMMI, y ellas nos contaron que se sentían abrumadas, estresadas y agotadas porque sentían que tenían que ser la madre «perfecta» y que eran responsables de satisfacer cada una de las exigencias de la maternidad.

  • Algunas mujeres decían sentirse aisladas e invisibles en la maternidad, a pesar de que tenían una pareja, familiares y profesionales a su alrededor.
  • Muchas mujeres dijeron que se les hacía difícil reconocer que podían pedir y aceptar ayuda.
  • En muchos casos, darse cuenta de que necesitaban invertir en su propia salud y bienestar es algo que sucedió poco a poco, a veces al cabo de unos meses o incluso más tiempo.

Puede ser difícil encontrar la oportunidad o el tiempo para hacer algo para satisfacer tus propias necesidades físicas y mentales. Por eso resulta clave identificar quiénes forman parte de tu apoyo social y utilizar y contar con el apoyo y la ayuda de estas personas para cuidarte a ti misma. Esta ayuda puede venir de distintas personas y de distintas maneras:

  • Pedir y aceptar ayuda práctica con las responsabilidades cotidianas por parte de la pareja, de un amigo o amiga o de algún familiar, no solo en las primeras semanas y meses posparto, sino también a lo largo de la maternidad te permite descansar, tener tiempo para actividades sociales o para dedicarlo a tus intereses y objetivos.
  • Tener ayuda con las tareas prácticas a su vez te permite buscar apoyo emocional, ya sea mediante terapia, pasando tiempo con tu compañero como pareja o charlando con alguien en quien confías; alguien que realmente te escuche y te entienda puede darte consejos y animarte.
  • Algunas mujeres comentaron que habían encontrado su «grupo de iguales»; personas en situaciones similares con quien poder hablar sobre su experiencia. A menudo las mujeres sienten que están en esta lucha solas porque no se habla de los aspectos más duros de la maternidad abiertamente, si es que se habla de ellos. Unirse a grupos de madres y bebés, las plataformas sobre la crianza de los hijos en línea o simplemente hacer nuevas amistades que también son madres ayudó a esas mujeres a ver que había otras personas con las mismas dificultades, y eso hizo que se sintieran menos solas.

Laia

Laia es madre de dos hijos de 7 y 12 años y recuerda cómo consiguio soporte durante el posparto. Escucha a Laia aqui (3 minutos y 48 segundos).

Elena

Elena tiene un hijo de 6 meses y nos habla de la ayuda y soporte que recibió por parte de diferentes amigas durante el posparto. Escucha a Elena aqui (4 minutos y 11 segundos).

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This article is from the free online course:

La Salud de la Mujeres en el Postparto

Trinity College Dublin