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Seguridad alimentaria y cambio climático

Si bien la prevalencia de la pobreza y, en particular, la pobreza extrema está disminuyendo en todo el mundo,...
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© IMDEA

Si bien la prevalencia de la pobreza y, en particular, la pobreza extrema está disminuyendo en todo el mundo, ahora es necesario abordar nuevos desafíos si queremos brindar a toda la población acceso a alimentos nutritivos. La sobreexplotación de los recursos y un cambio climático aparentemente imparable (que resulta en episodios climáticos extremos más frecuentes) están transformando nuestro enfoque de la producción y distribución de alimentos.

El número 2 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU es “Hambre cero” para 2030. De hecho, aunque ahora mueran más personas en todo el mundo a consecuencia de la sobrenutrición que de la desnutrición, no debemos olvidar que la seguridad alimentaria continúa siendo un problema importante en varios países.

Seguridad alimentaria

Según la FAO, más de mil millones de personas padecen hambre, el 98 % de las cuales viven en países en desarrollo. Existen varias medidas que deberían adoptarse para resolver este problema, entre las que la asequibilidad es solo un factor.

Una es arreglar la cadena de suministro: millones de personas pasan hambre en medio de una sobreabundancia de alimentos que se desperdician por falta de, por ejemplo, una refrigeración o transporte adecuados. No debemos olvidar que debemos proporcionar a las personas alimentos seguros y nutritivos.

La otra solución es, por supuesto, aumentar la producción de alimentos.

Cabe destacar que si las tendencias de consumo continúan según lo proyectado, el mundo necesitará aumentar la producción de alimentos en más del 50 por ciento para alimentar adecuadamente a casi 10 mil millones de personas en 2050. Esta última opción se enfrenta ahora a un importante problema mundial: el cambio climático.

Cambio climático

El cambio climático es una cuestión que suele ignorarse al debatir la dieta humana, especialmente cuando tratamos de predecir futuras tendencias. Sin embargo, el cambio climático plantea varios problemas, entre los que se incluyen:

  1. Desertificación de la tierra. En teoría, los rendimientos más altos en las regiones templadas podrían compensar los rendimientos más bajos en las regiones tropicales. Sin embargo, es probable que muchos países de bajos ingresos con una capacidad financiera limitada para comerciar y una gran dependencia de su propia producción para cubrir las necesidades alimentarias aumenten su dependencia de la ayuda alimentaria.
  2. Condiciones climáticas extremas que pueden alterar los cultivos y provocar la muerte del ganado. A medida que aumenta la frecuencia e intensidad del clima severo, existe un riesgo creciente de daños por tormentas en la infraestructura de transporte y distribución, con la consecuente interrupción de las cadenas de suministro de alimentos.
  3. Proliferación y nuevos patrones de plagas y enfermedades;
  4. Afectación de la industria pesquera y traslado de especies no nativas de peces a mares y océanos, cuya acidificación afecta a los mariscos. Los modelos económicos y de cultivos mundiales prevén un aumento de los precios de los cereales de entre el 1 % y el 29 % en 2050 debido al cambio climático, que en última instancia repercutirá en los consumidores a través del aumento del precio de los alimentos.

¿Qué podemos hacer?

Mitigar estos cambios es fundamental y debe hacerse urgentemente a nivel político. Cabe señalar que aproximadamente el 30 % de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero (GEI) proceden del sistema alimentario.

Existen medidas de gestión para reducir significativamente las emisiones de GEI de las fuentes de producción agrícola, en particular la fermentación entérica de los rumiantes y del estiércol, los fertilizantes nitrogenados y el uso de energía.

Estas medidas requieren una gran variedad de incentivos y regulaciones, implementados a escala. Su implementación requerirá un análisis y un seguimiento mucho más detallados de los sistemas de producción agrícola dentro de los países.

Las variedades y razas de cultivos que son resistentes a las probables nuevas llegadas de plagas y enfermedades pueden introducirse como una medida de adaptación, y ya se ha implementado la selección de cultivos que hace frente a las sequías o temperaturas extremas.

Un ejemplo pertinente es el de las nuevas variedades de arroz que se están desarrollando y que presentan un mayor valor nutricional, requieren menos agua, generan altos rendimientos en condiciones de sequía, minimizan las pérdidas posteriores a la cosecha y presentan una mayor resistencia a la sequía y las plagas y una mayor tolerancia a las inundaciones y la salinidad.

Se están desarrollando fertilizantes adecuados que optimizarán el rendimiento bajo nuevas condiciones y muchas prácticas pueden y deben optimizarse y ampliarse para fomentar la adaptación en todo el sistema alimentario. Por último, debemos establecer “redes de seguridad” para abastecer de alimentos cuando sea necesario.

Probablemente lo más importante es la necesidad de desarrollar un entorno energético respetuoso con el medio ambiente como parte de una novedosa agricultura y dieta sostenibles.

Según datos recientes, las emisiones de gases de efecto invernadero de la producción mundial de alimentos serán suficientes para llevar a la Tierra más allá de un objetivo acordado internacionalmente de limitar el calentamiento global a 1,5 ° C, incluso si reducimos todas las demás fuentes de emisiones.

En resumen, la dieta del futuro también dependerá de cómo afrontemos el cambio climático, no solo de la bioquímica y la ciencia de la nutrición.

Qué nos gustaría que hiciera

Reflexione sobre las siguientes cuestiones y comparta su opinión en la sección de comentarios, a continuación:

  • ¿Cuáles son los principales factores determinantes de la inseguridad alimentaria?
  • ¿Cómo podemos resolver el problema?
  • ¿Qué está haciendo su país para abordar este problema?
  • ¿Cree que la inseguridad alimentaria afectará a su profesión? ¿De qué forma?

Autor: Dr. Francesco Visioli

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