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This content is taken from the Trinity College Dublin & Universitat de Barcelona's online course, La Salud de la Mujeres en el Postparto. Join the course to learn more.

Mi experiencia de cuidado de mi salud durante el posparto, lo que aprendí, y lo que las madres deberían saber

Noemi

Noemi, 38 años madre de una niña de 6 meses.

Para mí el principal desafío durante el post-parto ha sido, y sigue siendo, la pérdida de autonomía personal.

Yo estaba acostumbrada a hacer y deshacer según mis necesidades y deseos. Pues bien, desde que llegó ella mis necesidades y deseos son los suyos. Durante el primer mes y parte del segundo no me importaba, era el inconveniente de la lactancia a demanda, siempre dispuesta a sacar la teta a todas horas en función de sus necesidades.

Pasado el principio y con la lactancia bien establecida yo quería recuperar, aunque fuera en parte, mi autonomía, ¡¡que ilusa!! Cuanto más crecen mayor es la demanda, no sólo demandan alimento también mimos, bracitos y, en general, estar encima. A mí se me hacía muy duro pasarnos tardes enteras ella en su mantita de juegos, o en el sofá, o donde fuera, y yo sentada a su lado dando teta cada diez minutos sin poder levantarme porque se ponía a llorar. Sólo se distraía un rato de mi teta si nos íbamos a pasear, pero al final del paseo volvíamos a casa y a última hora de la tarde aún era peor, al estar más cansada estaba más irritable, lloraba más, pedía más y sólo se calmaba conmigo. Cenar, mi pareja y yo lo hacíamos por turnos, primero él mientras yo la mantenía en el pecho y después cenaba yo corriendo porque en cuanto se ponía nerviosa volvía a llorar y a berrear. Comía y cenaba siempre a toda prisa y de mala manera.

Llegó el verano y nos fuimos de vacaciones al pueblo con mis padres, mi hermana y mis sobrinas. Fue maravilloso, más bracitos que la cogieran y más distracciones, fue toda una liberación. Allí aprendí a hacer las cosas “por fascículos” como digo yo, esto es, si me apetece leer un libro y hoy ella sólo me deja leer dos líneas, pues leeré de dos en dos líneas, quizás otro día pueda hacerlo por párrafos; limpiar, si sólo puedo limpiar medio baño pues ya limpiaré el resto cuando pueda; ver una película, sólo veo aquellas que el paquete que tengo contratado me permite pararla y continuar otro día; y así con todo.

En mi vida por fascículos descubrí un gimnasio on-line en el que las sesiones eran de 15 minutos, como en el centro médico me habían recomendado que hiciera hipopresivos, aquí me apunté e intentaba al menos una sesión al día. En nuestros continuos paseos de vez en cuando hacía una pequeña pausa para un café con pasta o con otra mamá con quien compartir penas. Era la manera de dedicarme un poco de tiempo a mí y a mi recuperación física y mental, además de ir caminando a toda prisa a cualquier lado (siempre iba tarde), que al fin y al cabo también es hacer algo de deporte.

Finalmente acepté que soy un biberón y un chupete con patas, ella me necesita no sólo para comer sino también para calmarse. Y que habrá días en que me dejará hacer cosas que a mí me apetezcan y otros en que estaremos enganchadas cada diez minutos. Mi consejo a cualquier madre que pase por lo mismo: haz lo que tu hijo te deje y no te agobies con lo que se ha quedado sin hacer. Parece muy obvio, pero a día de hoy a mí aún me cuesta seguirlo.

Nuria

Nuria es madre de un hijo de 5 meses y comparte lo que le preocupo sobre su salud durante la maternidad.

Escucha a Nuria aqui (3 minuto y 55 segundos).

Lali

Laia es madre de un hijo de 7 meses y su paro fue por cesaría.

Escucha a Lali aqui (3 minuto y 57 segundos).

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La Salud de la Mujeres en el Postparto

Trinity College Dublin