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Caso práctico: Desnutrición

En este paso, exploraremos las principales formas de desnutrición, cómo se producen y qué se puede hacer para tratarlas.
© University of Groningen

La mayoría de la gente ha visto las impactantes imágenes de niños gravemente desnutridos con los brazos delgados como palillos, las costillas sobresaliendo y el vientre hinchado. La desnutrición puede presentarse de distintas formas, aunque incluso la sobrenutrición o la obesidad pueden considerarse una forma de desnutrición.

Definitivamente, la desnutrición no se limita a los países con bajos ingresos y la sobrenutrición a los que tienen altos ingresos; de hecho, son las dos mayores cargas mundiales de enfermedades y ambas se extienenden por todo el mundo. 1.900 millones de adultos son obesos o tienen sobrepeso, mientras 462 millones tienen bajo peso.

En este paso, exploraremos las principales formas de desnutrición, cómo se producen y qué se puede hacer para tratarlas.

La desnutrición se refiere a deficiencias, excesos o desequilibrios en la ingesta de energía o nutrientes por parte de una persona.

¿Qué formas de desnutrición existen?

  • Desnutrición, una deficiencia de calorías o nutrientes específicos
  • Desnutrición relacionada con micronutrientes, que incluye deficiencias como de vitaminas y minerales o exceso de micronutrientes.
  • Sobrenutrición, una sobrecarga de nutrientes que provoca obesidad y enfermedades no transmisibles.

Aunque la desnutrición y la sobrenutrición parezcan opuestas, pueden coexistir, lo que se conoce como la doble carga de la desnutrición o incluso la triple en caso de deficiencia añadida de micronutrientes.

Las dietas monótonas pueden causar, por ejemplo, un exceso de hidratos de carbono y a veces de grasa, así como una deficiencia de micronutrientes y proteínas. En los países con ingresos bajos y medios, donde la desnutrición es más común, la obesidad también está aumentando rápidamente, conllevando una combinación de subnutrición y sobrenutrición en individuos, hogares y poblaciones.

En los países occidentales la baja masa muscular como signo de desnutrición también se observa en personas con obesidad. Estas combinaciones precisan herramientas de diagnóstico más amplias, como se describe a continuación.

Desnutrición

Analicemos primero más detenidamente el concepto de desnutrición. No tener suficiente comida ha sido un gran desafío para la humanidad a lo largo de la historia y aún lo es hoy. El riesgo es especialmente mayor en ancianos y niños, dada su mayor demanda de nutrientes.

La desnutrición es un factor que contribuye directa o indirectamente al 45 % de las muertes de niños menores de 5 años. En niños se distinguen dos formas principales de desnutrición severa, el marasmo y el kwashiorkor. Este último se debe a una dieta monótona basada en carbohidratos que no contiene suficientes proteínas, como dietas compuestas prácticamente en su totalidad de arroz o maíz.

El marasmo se debe a una deficiencia general de calorías, incluidas las proteínas. Los principales síntomas del kwashiorkor incluyen pérdida de masa muscular, abdomen agrandado, extremidades hinchadas debido al edema y reducción de la estatura para la edad (o retraso del crecimiento). Los principales signos del marasmo son bajo peso para la altura (o emaciación), extremidades muy delgadas con poco músculo y grasa y, por lo tanto, huesos visibles, piel seca y cabello quebradizo.

La falta de alimentos de alta calidad obviamente impulsa la desnutrición, pero en los países de ingresos altos con una disponibilidad estable de alimentos nutritivos, la desnutrición también es un problema, especialmente entre los ancianos. Puede alcanzar el 50 % en residencias de ancianos.

Las afecciones médicas tambiénson una de las principales causas de desnutrición a todas las edades. Dado que la desnutrición dificulta la recuperación de una enfermedad en general, muchos hospitales la examinan de forma rutinaria. Su causa es a menudo una combinación de factores biológicos, médicos y de comportamiento descritos como las nueve D: demencia, depresión, enfermedad, disfagia (problemas para tragar), diseusia (menos gusto), diarrea, drogas, dentición (p. ej. dientes en mal estado) y disfunción, por ejemplo, falta de apetito debido a la soledad.

Deficiencia de micronutrientes

Los micronutrientes permiten al cuerpo generar enzimas, hormonas y otras sustancias esenciales para mantener la salud y favorecer el crecimiento. Con suficiente variedad en su dieta, es poco probable que experimente deficiencias de micronutrientes.

No obstante, 2.000 millones de personas se ven afectadas por el hambre oculta en todo el mundo. Especialmente comunes son la deficiencia de hierro, pero también de yodo, ácido fólico, vitamina A y zinc. La insuficiencia de hierro es un factor importante para tener muy pocos glóbulos rojos que ocurre en más del 30 % de la población mundial y es la única deficiencia común de micronutrientes en los países de ingresos altos.

Las mujeres embarazadas y los niños corren mayor riesgo. Dado que los productos animales son ricos en micronutrientes, las dietas vegetales conllevan un mayor riesgo de deficiencias de hierro, zinc y vitamina B12.

Sobrenutrición

La pandemia de obesidad y las enfermedades crónicas amenazan los sistemas sanitarios de todo el mundo. Toda la comida procesada, rica en energía, forma una tentación constante en nuestro entorno de sobrecargarnos de grasas y azúcares.

Aprendemos a gustarnos el sabor de estos nutrientes cuando somos recién nacidos, pero como adultos ya no necesitamos todas esas calorías. Muchos de nosotros tampoco necesitamos realizar más actividad física para recibir comida y, por lo tanto, quemar el exceso de calorías. La mala nutrición y la falta de actividad física son las principales causas de un estilo de vida poco saludable, seguidos de patrones de sueño, estrés y recursos financieros inadecuados.

La genética y el conocimiento de cómo vivir una vida saludable también son factores. Nuestro entorno físico y social influye mucho sobre nuestras elecciones alimentarias. La mayoría hemos aprendido a comer de nuestros padres y nuestros hábitos alimenticios están fuertemente relacionados con los hábitos culturales. Así, no es de extrañar que el problema persistente de la obesidad a menudo se concentre en los vecindarios.

¿Cómo se diagnostica la desnutrición?

  • La forma más básica de diagnóstico consiste en medir el peso y la altura combinados con el aspecto general del paciente, especialmente en el caso de la desnutrición (es decir, los síntomas anteriores). El bajo peso para la altura revela a menudo una pérdida de peso reciente en los niños, mientras que la baja altura para la edad a menudo surge durante un período más largo de tiempo y la pérdida de peso involuntaria en 3-6 meses es un importante indicador a todas las edades.
  • El índice de masa corporal (IMC) también es un indicador importante de la desnutrición y la obesidad. Para medir los signos de desnutrición, como la baja masa muscular en personas obesas, se requieren técnicas de imagen como RM o TC. Las deficiencias de micronutrientes pueden medirse en sangre en un laboratorio.
  • Para la detección de desnutrición en hospitales, por ejemplo, existen varias herramientas de cribado, como el Nutritional Risk Screening 2002 (NRS2002) y el Malnutrition Universal Screening Tool (MUST) que combinan las medidas básicas anteriores.

Tratamiento

Al tratar la desnutrición, es importante aumentar lentamente la cantidad de alimentos nutritivos y reponer los nutrientes que faltan, posiblemente también con suplementos de micronutrientes.

A menudo se utiliza leche terapéutica, F75 para la fase de estabilización, seguida de F100 para la fase de rehabilitación. Los alimentos terapéuticos listos para el consumo han salvado a millones de personas de la desnutrición, especialmente en países de bajos ingresos, ya que pueden almacenarse y enviarse sin refrigerar.

El tratamiento de la sobrenutrición comienza con un intento de estimular cambios en el estilo de vida, entre los que se incluye la educación sobre un patrón de alimentación saludable. Sin embargo, habitualmente se centra en la enfermedad crónica subyacente que a menudo la acompaña para reducir los niveles de azúcar en sangre en caso de diabetes y los niveles de lípidos en sangre, así como la presión arterial para tratar el riesgo cardiovascular. En casos extremos, la cirugía bariátrica es el tratamiento definitivo.

Sobre qué nos gustaría que reflexionara

  • ¿Cómo se asegura de mantener suficiente variedad en su dieta?

Autor: Dr. Tim van Zutphen

© University of Groningen
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Nutrición para la salud y la sostenibilidad

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